¿Quiénes somos?


No somos los más rápidos, ni los más técnicos, ni los que mejor suben, ni los que mejor bajan, ni los que más kilómetros hacen, ni los que más pulsaciones alcanzan, ni los que mejores bicicletas tienen, ni los que más entrenan, ni los que mejor saltan, ni los que mejor derrapan, ni los que mejores caballitos hacen, ni los que mejor pasan por trialeras, ni los que mejor vadean ríos y arroyos, ni siquiera los que mejor se toman las cañas de después. Somos todo lo contrario, somos diferentes, somos perdedores.

lunes, 23 de octubre de 2017

V Marcha BTT Monfragüe Reserva de la Biosfera 2017 - 22/10/2017 - Por Jaime

En esta entrada Jaime narra su experiencia en esta marcha no competitiva y como me gusta hacer, copio y pego tal cual.
¡Gracias, Jaime, por compartirlo!

"Tengo que comenzar diciendo que este tipo de rutas organizadas no son de las que más me gustan, demasiada pista, demasiado llano y demasiada gente. Me encantan los senderos y los tramos técnicos, soy de la opinión que una buena ruta tiene que tener un mínimo de ascenso acumulado donde todos nos podamos poner en nuestro sitio y por otro lado no me gustan para nada las aglomeraciones y menos los tapones y caídas que producen.

Después de (hace años) haber realizado esta misma ruta en su primera edición no había sentido la curiosidad de volver a participar en la misma. También es cierto que intento ir todos los años a una nocturna que se organiza en Serrejón compartiendo parte del mismo recorrido y de la cual sí disfruto, sobretodo de la barbacoa del final.


Como indica el título la ruta transcurre por parte de la Reserva de la Biosfera de Monfragüe entre los pueblos de Serrejón, Toril y Casatejada alternando la organización la salida y la meta cada año. En esta ocasión le tocaba a Toril, un pueblo muy pequeño pero que sería la envidia de otros mayores únicamente por la calidad y cantidad de instalaciones disponibles para realizar este evento.

Este año tampoco tenía pensado asistir a la ruta por todo lo comentado anteriormente además de que estoy muy falto de entreno (no más de 200 km totales este año), pero desde hace varias ediciones con la inscripción la organización regala un maillot conmemorativo el cual este año me llamó poderosamente la atención. Después de hablar con algunos compañeros del grupo nadie tenía la intención de asistir, así que desistí.

Hace tres semanas y hablando con uno de los patrocinadores de otras ediciones este me ofreció una invitación para asistir, eso sí, sin poder asegurarme que dispondría de maillot. Fue el puntito que me hacía falta para decidirme así que acepté sin dilación y comencé a preparar la ruta (o esa era mi idea).
Las semanas fueron transcurriendo y el tiempo para montar también, pero sin hacerlo, al final una ruta de 40 km en llano sobre asfalto y 40 minutos en rodillo (los dos sábados anteriores) fueron el total del entreno realizado.

El viernes fui a recoger la inscripción con la bolsa de “regalos” en la cual además de un sobre de muestra de gel para calentar los músculos, una revista de bicicletas, dorsal y ticket para la comida también venía el deseado maillot, eso sí, talla XXL (normalmente uso una M) así que me resigné a tener que regalarlo, la sorpresa fue al salir de la sala dónde se recogían las inscripciones al encontrarme a otros cuatro corredores a los cuales el tallaje del maillot se les había quedado “corto”, les ofrecí el cambio y conseguí cambiar la XXL por una XL, no era la panacea pero al menos me lo podía poner.

Esa misma noche hablando con otro compañero me dijo que estaba en la situación similar, que su maillot talla L le quedaba muy ajustado, así que procedimos también al cambio por lo que conseguí por fin una talla L el cual me quedaba perfecto. Hay que decir que en la inscripción ya recomendaban tomar una talla más de la utilizada normalmente, pero incluso así, había bastantes corredores descontentos. Por otro lado, la calidad del maillot tampoco es de destacar, pero tampoco se puede pedir mucho más por una inscripción de 35 euros que incluye seguro, regalos y comida.


El  día anterior de la ruta hice una pequeña revisión a la bicicleta, ajustes de última hora y a descansar (la semana anterior no había sido muy buena en ese aspecto, ese día tampoco lo fue). A destacar que monté un gps en el manillar (Garmin etrex 20 con topohispania, track de la ruta y ortofotos de la zona), reloj Garmin forerunner 235 (pulsómetro, velocímetro y cadenciómetro además de posibilidad de compartir seguimiento de la actividad en vivo) y ruedas tubeles con bastante presión (2,4 bar) para las pistas.
A las 7 de la mañana sonó el despertador así que a prepararse y a montar la bicicleta en el coche (si puedo siempre la llevo en el interior bien sujeta con eslingas, me parece más seguro y rápido), una hora de viaje hasta Toril y a montar la bici.

Allí había quedado con unos conocidos de un pueblo cercano, el fresco de la mañana arreciaba y el cortavientos no impedía que el frío calara hasta los huesos. A las 9,30 comenzó la ruta, pista ancha de más de 6 metros y casi 1000 corredores, os podéis imaginar los mogollones, tapones y típicas caídas que producen estos grupos cuando no se tiene la técnica suficiente.
Los tres compañeros y yo recorrimos agrupados los primeros 25 kilómetros en la mitad de grupo pero comenzaron a quedarse atrás por lo que hablé con ellos y decidí tirar un poco para delante.

Recorrí los primeros 35 kilómetros a buen ritmo hasta el primer avituallamiento en Serrejón, allí me deshice del cortavientos y a continuar el tramo de subidas bajadas (que tampoco era para tanto ya que había un ascenso acumulado de 500 metros en 60 kilómetros) había terminado y ahora tocaba llanear y superar pequeños desniveles.
Esta segunda parte la hice en solitario, las piernas comenzaban a notar la falta de entreno y los pequeños repechos costaban cada vez más. Algún ciervo hizo acto de presencia en los laterales del camino, grandes machos y hembras con sus crías del año anterior corrían en paralelo a la valla al paso de los ciclistas.
Antes de llegar al segundo avituallamiento situado en Casatejada en el kilómetro 50 se abría una gran recta con un falso llano que parecía no terminar nunca, más que nada por el viento en contra que hacía el avanzar pesado y desmoralizante.
Segundo avituallamiento,  plátano, coca-cola y unas gominolas y a atacar los últimos kilómetros, de nuevo llanos, pero con el favor esta vez del viento.

Llegué a Toril en menos de 3 horas desde la salida (una velocidad media de 20,5 y una sensación agridulce, buen tiempo, buena media pero las piernas estaban tocadas… echo de menos el puntito de forma que me falta). Cambio de ropa y a esperar a los compañeros que llegaron algo más de 40 minutos después. Sorprendente los corredores de la ruta de 90 km (Existían tres alternativas, 45, 62 y 90 kilómetros) el primero llegó en tres horas veinte minutos.

Era hora de la comida, con el ticket teníamos derecho a un muslo asado de pollo con patatas panaderas, un trozo de pan, un refresco y una banana. Todo muy bueno, pero tal vez un poco escaso.
Nos contamos las anécdotas del día, los más y menos de la ruta, las caídas (dos se habían ido al suelo en los típicos tapones) y como dicen por aquí “Cada mochuelo a su olivo”.


Como en todo, hay que hacer una valoración final, y esta no puede ser mala. La organización estuvo a la altura (llevan ya cinco ediciones y eso se debe de notar, en la primera a la que yo asistí fue un poco desastre), los avituallamientos no eran espectaculares pero no faltaban frutas y bebidas isotónicas. La ruta estaba bien señalizada y los servicios adicionales como duchas, lavado de bicis y taller eran correctos. Como contras, el tallaje de los maillots o las plantillas de medidas deberían ajustarse más a la realidad y ya si fueran de más calidad mejor que mejor, la comida un poco escasa (después de 60 km al menos yo me quedé con hambre). ¿Repetiré al año que viene? Sólo si el maillot merece la pena, la ruta creo que es mucho mejor hacerla en solitario o con un grupo de amigos, se disfruta más de Monfragüe, se ven más fauna salvaje y el ritmo lo impone el grupo mientras se conversa con los colegas. Las pistas están bien señalizadas y con un gps o mapa no tienen pérdida.

Enlace a la web de la organización: http://o2turismoymedioambiente.es/

Vídeo promocional edición 2017: https://www.youtube.com/watch?v=4LrrpM7sn4I





¿Nos apuntamos el año que viene?

domingo, 22 de octubre de 2017

Primera ruta nocturna Perdedores BTT - 20/10/2017


El viernes 20 de octubre fue un hito en la historia particular de este pequeño grupo de amigos ciclistas porque celebramos nuestra primera ruta nocturna. ¡Y lo pasamos genial!


Nocturna, nocturna... fue por la oscuridad... aunque por horario fue más bien vespertina. De hecho comenzamos con luz diurna para calentar las piernas con confianza. Cinco perdedores nos reunimos para esta ocasión. Sergio, Bombi, Miguel, Cristian (ya es perdedor tras realizar dos rutas con nuestro grupo) y un servidor. Las bajas de última hora de Pablo y de Raúl redujeron el tamaño del pelotón. Una pena, chicos, la próxima vez, que la habrá seguro, contamos con vosotros.


La ruta elegida para tan magno evento es una vieja conocida: Móstoles-Navalcarnero. Podéis ver el detalle de la misma en este mismo blog así que no voy a describirla. Simplemente anotar que elegimos esta ruta por ser conocida y por transcurrir por pistas con buen firme. Un poco de prudencia para la primera nocturna nos parecía oportuno.


Para alumbrarnos aquellos de nosotros que teníamos un buen foco recurrimos a modelos de este tipo disponibles en Amazon por unos 25€. Compramos dos modelos y la verdad es que cumplieron con su cometido. Con dos niveles de intensidad, en el más bajo de ellos pudimos completar la ruta con batería de sobra.


Eso sí, la bolsa contenedora de la batería, que cuenta a su vez con una tira con velcro para su sujeción, no inspiraba mucha confianza de manera que optamos con sujetarla con bridas para tener un poco de seguridad adicional, que nunca se sabe.


Un frontal en el casco para las emergencias y la ristra de focos que llevábamos aseguraban luz más que suficiente para el recorrido que íbamos a realizar. Unas gafas con cristales blancos también ayudarían a proteger los ojos sin perder visibilidad.

De manera que a las siete de la tarde nos encontramos con mucha ilusión en el aparcamiento de los campos de fútbol de Iker Casillas, en Móstoles, junto al parque de El Soto. Entre pitos y flautas, tras sacar las bicicletas de los coches y los preparativos de última hora pasaban de las siete y media cuando nos pusimos a dar pedales. 


La temperatura acompañaba. El viento no hizo acto de presencia. La lluvia de días anteriores no nos amenazó en ningún momento y había dejado los caminos con muy buen rodar y libres de polvo... ¡Todo a favor! Poco después de pasar por encima del río Guadarrama por el remodelado puente tuvimos que encender los focos. 


Durante este tramo nos cruzamos con dos o tres ciclistas de vuelta pero pronto la oscuridad fue absoluta y solo nuestro rodar, nuestras conversaciones y nuestras risas, que hubo muchas, rompían el silencio de la noche. 

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La única dificultad de esta ruta tan asequible consiste en un repecho de unos 700 metros que se sube sin demasiados problemas. Recuerdo las primeras veces que pasé por esa zona. Mucho menos entrenado (no es que ahora lo esté...) recuerdo sufrir enormemente en esa cuesta. El otro día la subimos todos como si nada. Bueno... ¡Sergio y Miguel la subieron a tope, que iban sobrados!

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En cada bifurcación nos reagrupábamos porque solo yo recordaba la ruta de memoria... y Cristian la llevaba en el GPS. Como íbamos de cháchara cerrando el grupo los otros tres tenían que esperar a que llegáramos para saber por dónde seguir.


No hubo que lamentar ninguna incidencia reseñable. Miguel se cayó bochornosamente al tratar de girar sobre sí mismo para cambiar de dirección... cuando tenía los pies en el suelo y casi al final de la ruta tuvo que meterle algo de aire a sus ruedas, que debían de perder por un flanco o por la misma válvula. 


La fauna local también hizo acto de presencia. A destacar la cantidad de sapos que tuvimos que esquivar en las inmediaciones de Navalcarnero. Todo un ejercicio de reflejos en ocasiones para no pasar por encima de ellos, que transitaban por el camino como Pedro por su casa. En un momento dado, además, entre el olor a jara pudimos apreciar (al menos Cristian y yo) un olor distinto y muy característico: jabalí. Él lo reconoció claramente, yo es la primera vez que lo olía.


Terminamos la ruta, como digo, sin incidentes y muy contentos aproximadamente dos horas y media después. Realmente habíamos disfrutado de la experiencia y de la compañía. 


Cristian y Miguel tenían que marcharse, pero siendo la hora de la cena...


El Bombi, Sergio y yo decidimos continuar en el bar, que tampoco se nos da mal.


Como decía Pablo, con estas hamburguesas recuperamos el michelín perdido en la ruta.
No me queda más que instaros a los que estéis leyendo esto a probar la experiencia de salir al monte por la noche. Siempre tomando las medidas de precaución adecuadas, por supuesto. A nosotros nos ha encantado, Cristian y El Bombi ya habían hecho alguna nocturna, pero el resto no y terminamos con ganas de más. ¡Así que habrá que ir pensando en la próxima!

lunes, 16 de octubre de 2017

Conquista - La Raña de Fuencaliente - 13/10/2017

El otoño se resiste a llegar y aprovechando el tiempo veraniego del puente de El Pilar decidí recorrer una ruta habitual en mis salidas cordobesas... pero añadiendo un tramo adicional para hacerlo un poco más interesante y de paso explorar una zona, La Raña, entre Conquista y Fuencaliente, que solo había transitado por carretera.

Track disponible en Wikiloc

La ruta hasta el embalse de la Saucedilla es una de mis habituales. Me gusta hacerla en primavera porque si ha llovido el río lleva agua y muchos animales acuden a beber, pero este otoño sin lluvias solo ofrece pastos y arroyos secos. Una pena.


Habitualmente al abandonar el embalse tomo la carretera a la izquierda para volver a Conquista, pero esta vez decidí continuar a la izquierda para explorar esa zona desconocida para mi. Siendo una decisión más o menos improvisada y sin tener a mano herramientas cómodas con las que medir la distancia me arriesgaba a morir deshidratado y apajarado en la cuneta o a encontrarme cancelas cerradas con candado impidiendo el paso a propiedades privadas... y no me gusta saltarlas y arriesgarme a tener un conflicto con los propietarios.



Por suerte las cancelas que me fui encontrando estaban todas cerradas sin candado, solo para contener al ganado, de manera que no tuve problemas en ese sentido. Parece lógico siendo caminos públicos, pero nunca se sabe.

A las cuatro de la tarde caía plomo sobre el valle de los Pedroches y pensé que con un bidón de 600ml y una botella de 50cc en la mochila "por si acaso" sería suficiente. Menos mal que llevaba esa botella extra porque me hubiera bebido cinco litros.



El recorrido en dirección Fuencaliente me dejó exausto. No sirvo para ir por la carretera. Imagino que un cicloturista disfrutaría mucho de una vía sin tránsito de coches, con un firme razonablemente bueno y con un paisaje atractivo, pero yo las pasé canutas remontando los repechos, me aburría y no dejaba de pensar en que no hacía más que alejarme de casa y que había que volver, preferiblemente por mis propios medios sin tener que pedir ayuda. Me pongo un poco dramático si no conozco bien la ruta que voy a hacer y voy solo, lo reconozco.

En un momento dado, el prudente pudo al aventurero y me paré a la sombra para calcular con Google Maps la distancia entre donde me encontraba y el punto donde empieza el camino que debía tomar para seguir la ruta que tenía programada: 3,8 Km. Bueno, no parecía un disparate, pensé, y seguí adelante.


Cuando llegué al punto donde debía de salir de la carretera, no muy lejos ya de Fuencaliente, me alegré mucho. Eche mano de la mochila a ver si llevaba algo de comer, pero no hubo suerte. Nota mental: meter en la mochila alguna barrita o gel para emergencias. Me encontré con la botella de 50cc que al estar en la mochila conservaba el agua relativamente fresca. Me la hubiera bebido de trago pero solo un par de tragos me dieron la vida. No sé a qué temperatura estaríamos, pero cerca de 30ºC con seguridad.

Me encontré con una pista de suelo arcilloso y desnivel negativo de muy buen rodar. Pensé que, después de tanto sufrimiento, todo se ponía a mi favor cuando comenzó a chispear. Pero no. Solo cayeron cuatro gotas para ponerme la miel en los labios.



Por suerte el camino picaba constantemente para abajo. Se me alegró el ánimo hasta el punto de tirarme una foto en marcha, tan buena era la pista por la que rodaba.



Tras pasar por una finca y ser perseguido (poco) por un mastín y alegremente acompañado por un perillo que me estuvo dos kilómetros haciendo fiestas llegué a la carretera entre Conquista y Azuel a la altura, más o menos, el embalse de Buenas Hierbas. Diez kilómetros más de carretera con alternancia de subidas  bajadas. Repito: no sirvo para ir por lo negro. 



Si os soy sincero dudo mucho que vuelva a hacer esta ruta por lo cansino que se me hace la carretera. Como experiencia de exploración ha estado bien y trataré de encontrar caminos alternativos para recorrer esa zona, desconocida para mi.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Powerade Madrid-Lisboa 2017 (22/09/2017)

Las Powereade MTB Non Stop Series consisten en dos pruebas de ultradistancia: Madrid-Lisboa y San Sebastián-Barcelona.

José Luís, el hermano mayor de Juancar, ha disputado la Madrid-Lisboa entre el 22 y el 24 de septiembre para admiración de muchos de nosotros.

Es un ejemplo de superación y un espejo en el que mirarse. Muchas gracias, José Luís, por compartir con nosotros esta experiencia y transmite nuestra enhorabuena a tu compañero Pablo.




Os dejo con su crónica de la prueba:

"Este fin de semana se celebro la Madrid -Lisboa una carrera de MTB,en la que he participado en la categoría de parejas con Pablo Otero Valeta de mi mismo club, el Club Triatlon Las Rozas.

La carrera está dividida en 10 etapas, de las cuales yo hacia 5 y mi compi otras cinco, en las cuales deberíamos completar un total de 770 km.

El equipo lo completaban Celia  Francés y Lola Melle Ocariz, que han sido un gran apoyo durante toda la prueba.

1ª etapa - Las Rozas - Robledo de Chavela
A las 12:00 se dio la salida desde Navalcarbon, en Las Rozas. Muchos nervios, tension, adelantamientos por todos los lados... Tres kilómetros por asfalto y rápidamente primer camino de arena con bajadas, piedras sueltas y alguna trialera. Y, como no, primeras caídas, primeros pinchazos y hasta un reventón. Yo hacía la primera etapa y cogí un buen grupo. Mucho ritmo hasta la primera subida en Valdemorillo, donde el grupo se seleccionó y otra vez buen ritmo hasta Robledo de Chavela ,donde ya me estaba esperando Pablo Otero para hacerme el relevo. En esta etapa tarde unas tres horas y media en hacer 65 km.
Allí estaba Celia que me esperaba para llevarme a Burgohondo, donde acabaría Pablo. A destacar el tremendo calor que hacia en la primera y segunda etapa.

2ª etapa - Robledo de Chavela - Burgohondo
Esta etapa la hizo Pablo, fue parecida a la anterior: eran 73 km con un perfil terrible de unos 1500 m. de desnivel y un calor agobiante, al igual que yo fue a muy buen ritmo y llego a Burgohondo en unas cuatro horas, donde ya le estaba esperando, para salir pitando, después de un pequeño descanso, una ducha y una merecida jarrita de cerveza con limón,en compañía de Celia. Sobre las 19:00, llegó Pablo y le hice el relevo.





3ª etapa - Burgohondo - Navalperal de Tormes
61 km y 2000 m. de desnivelo también llamada "joder, joder, joder la que me espera".
Nada mas salir un puerto por un camino de tierra con piedras muy, muy largo. En algunas partes tengo que echar pie a tierra. Ya no hay grupos y en muy poco tiempo se hace de noche. Subidas, bajadas, más subidas, más bajadas...y así mucho tiempo, hasta que por fin un tramo de carretera. Una bajada muy larga, como unos 7 km. Al ser de noche bajó la temperatura muy rápido y al acabar la  bajada me paré a ponerme una chaquetilla. En ese momento me paso un grupo de cinco. Me lancé a por ellos, pero me fue imposible cogerles porque empezó una subida interminable. Bueno y de ahí hasta el final... pues caminos con rampas duras, bajadas peligrosas y mas de lo mismo.

Llego a Navalperal de Tormes cansado, con tirones, lleno de arena. Allí me espera Pablo que me dice: "ESTATE PREPARADO QUE ME HAN DICHO QUE ES UNA ETAPA MUY RÁPIDA Y EN DOS HORAS Y MEDIA ESTOY ALLÍ". 😲 😞 BAJÓN TOTAL. En ese momento Pablo Otero Valeta, gran, gran, gran compañero me debió ver la cara que tenia y me dijo: "BUENO SI ESTAS MUY MAL, HAGO DOS SEGUIDAS PARA QUE TE RECUPERES". Y gracias a Pablo... ¿qué digo? EL GRAN PABLO OTERO, se hizo dos etapas para que yo pudiese recuperar.
Yo me quede con Celia y Lola que apareció en Navalperal de Tormes con mi furgoneta, donde pude descansar, que no dormir, un rato mas.

4ª etapa -  Navalperal de Tormes - Navaconcejo
61 km según Pablo. Esta etapa fue relativamente fácil, muy rápida y con mucho asfalto.
En Navaconcejo le esperábamos para animarle. Parecia que se lo había pasado hasta bien, estaba como recién salido: ¡¡¡PABLO, ERES UN ANIMAL!!!.





5ª etapa - Navaconcejo - Cañaveral 
70 km, etapa de sube-baja. De esta etapa no sé mucho. A mi el tiempo se me paso muy rapido,OJO¡¡q pablo se hizo 131km del tiron,osea q aunque no tuviesen mucho desnivel fueron muchos km seguidos Y TODOS DE NOCHE¡¡.
Ya algo recuperado,le esperaba en Cañaveral para hacerle el relevo ,llego sonriente me pregunto q tal estaba,me dio unos muy buenos consejos y sali pitando .

6ª etapa -  Cañaveral - Alcántara
60 km. A las 8:00 de la mañana salí en dirección a Alcántara. Día maravilloso donde recuperé sensaciones y me fui cargando de las sales que me dio Pablo. Etapa con buen desnivel pero muy llevadera. Al final me junté con otros ciclistas y fuimos hasta el final sin complicaciones. Tarde unas cuatro horas. Llego a Alcántara y doy el relevo a Pablo. Serían las 12:30, el calor ya empezaba a ser insoportable y la etapa que venía, la 7,  nos dijeron que era la peor. Era donde mas gente se retiraba debido al calor y a sus 80 km. ¡¡ÁNIMO PABLO¡¡.





 7ª etapa -  Alcantara - Cedillo
Le despedimos y sale a toda velocidad hacia Cedillo. Yo como algo y nos vamos hacia los coches. Estoy reventado, las asistentes Celia y Lola me llevan la bici y el casco y no me llevan a mí porque no pueden conmigo. GRACIAS CHICAS DE VERDAD, SOIS LAS MEJORES.
Llegamos a Cedillo. Calor, calor, calor. Me ducho y recupero un poco. Descanso otra vez. Me tumbo un rato y empiezan a llegar los ciclistas. Unos bien, otros regular y muchos reventados de calor. A algunos le tienen que atender los médicos. Pienso que Pablo lo debe estar pasando bastante mal. Pregunto al que lleva el seguimiento por el 244. Me dice que está a tres km. Me tranquiliza oírlo. Le espero, le espero... Y ya viene con otros dos ciclistas a tope pletórico. Se abraza con ellos, y me dice: "carrerón, hemos venido dándole que no veas". Esta súpercontento, sonriente. Me da ánimos y cojo el testigo. Pienso: "este tío no es de este mundo".

8ª etapa - Cedillo - Ponte de Sor
84 km. empiezo sobre las 16:30, como en todas las etapas de día.¡¡¡CALOR!!! Esta etapa es muy bonita. Nada mas empezar paso a Portugal. Buenos caminos, algunas trialeras. A los 20 km me coge un ciclista. Le intento seguir, pero no puedo. El hombre me espera. Un tal David de Alicante de 42 años. Hablamos, nos hacemos amiguetes. Sobre el km 50 le digo que se vaya, que estoy cansado y no quiero hacerle perder tiempo pero me dice que no, que ya hasta el final juntos. Paramos en el km 60 y nos tomamos un gel y a partir de ahí no sé por qué, no sé qué llevaba ese gel, que empiezo a tirar, a tirar, a tirar... y un repecho y otro y otro ...y en el km 70 me dice David: "¿tío, que te has tomado? ¡¡O bajas el ritmo o me dejas atrás!!". Los últimos kilómetros son fáciles y de noche. Llegamos a Ponte de Sor. Ahí esta Otero. Le animo yo a él y le digo: "¡¡¡VAMOS, QUE ES LA ULTIMA!!! Yo me quedo recuperando con un buen pote portugués. Me voy a la furgo y consigo dormir dos horas (por fin).





9ª etapa - Ponte de Sor - Coruche
65 km. Esta etapa la empieza Pablo sobre las 22:00, todo noche cerrada. La pista bastante dura y pesada, me dijo Pablo que lo paso mal. Se le cerraban los ojos de sueño y pasó frío. Sobre las tres me da el relevo. Descansa,te lo mereces campeón. Yo le cojo el testigo para hacer la ultima etapa. Hace mucho frío y no se ve nada.

10ª etapa -  Coruche - Lisboa
103 km. No espero a nadie. Es la ultima. La termino seguro...¿o no? km 2, se me apaga el GPS. Le pongo pilas nuevas y pienso: "vamos palante". Empieza a fallar y lo tengo que llevar en la mano hasta el km 45 que me junto con otro competidor gallego. Para mas referencias de nombre, Julián, un tío majo, me dice que vaya con él hasta el final y así lo hago. Pistas con mucha arena  y mucho asfalto. Me está esperando Pablo para la foto. La cara muy sonriente como la mía. Entramos juntos en meta y no puedo reprimir un grito: "SIIIIIUUUU". Es tierra lusa y hay que hacer los honores.

AGRADECER de corazón al Club Triatlón Las Rozas, por haberme dejado participar en su representación, a Pablo Baltasar Otero Valeta por ser tan buen compañero y a Celia Frances y Lola Melle  por su gran labor en la sombra asistiéndonos en todo momento."

Simplemente impresionante.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Unibike 2017 - 23/09/2017

Hacía tiempo que no visitaba ninguna feria de bicicletas. Concretamente desde el primer Test The Best, evento que desde hace unos cinco años organiza la revista BIKE. Me picaba el gusanillo y he aprovechado que tenía un hueco para darme un paseo (rápido) por Unibike 2017, que se celebra en los pabellones 12 y 14 de IFEMA, en Madrid.

Antes de empezar, un poco de historia. Unibike nace como unión de las dos ferias internacionales de la bicicleta españolas por excelencia: Festibike y Expobike. Tan absurdo era que convivieran las dos que hasta llegaron a celebrarse el mismo fin de semana. Sin duda su fusión era completamente lógica. A Expobike nunca fui. A Festibike muchas veces. La primera, en Tres Cantos... Y me encantó tanto la zona expo como las demostraciones y competiciones.  Anteriormente esta feria se había celebrado en El Escorial y tras varias ediciones en Tres Cantos terminó organizándose en Las Rozas. Siempre cerca de entornos naturales donde celebrar las marchas y probar las bicicletas que las marcas proporcionaban para mostrar sus mejores productos. Recuerdo probar con Raúl sendas Trek Fuel EX 9.8 y quedarme con la boca abierta. Siento decir que, desde mi punto de vista, celebrando este tipo de ferias en IFEMA se pierde un poco la gracia. Entiendo que para los profesionales es más cómodo, por supuesto, pero para el público general no es lo mismo. Y eso lo saben los de la revista BIKE que han celebrado su Test The Best en Cercedilla hasta que han tenido que mudarse a Guadalajara, siempre buscando un lugar adecuado para celebrar las marchas que sustentan la feria. La gran diferencia, claro está, es que esta última va dirigida 100% al público mientras que Unibike solo al 50%.

Reflexiones a parte, no sería justo no reconocer que he pasado un buen rato curioseando por los pabellones 12 y 14 de IFEMA y me gustaría compartir con vosotros lo que más me ha llamado la atención. Espero no aburriros mucho.

1.- Bicicletas eléctricas en primera línea: bien a la vista, potentes e-bikes muy trabajadas y muy bien montadas. Sin duda la apuesta de las marcas en los últimos años, superada la fiebre de los tamaños de rueda (obviemos los tamaños de neumáticos) y el intento de hacernos creer que la solución definitiva eran las fat bikes (con poquísima presencia).
 



2.- Colección de maillots: clásicos y modernos, de lycra o de lana pero preciosos todos. Me ha encantado ver una completísima colección de maillots de todas las épocas. Hubiera pasado la mañana mirando cada uno de ellos... si hubiera tenido tiempo.






3.- Circuito de prueba de urbanas\eléctricas: dentro del pabellón 14 se encontraba un circuito razonablemente largo para probar la oferta de bicicletas urbanas y eléctricas urbanas. A la hora de mi vista estaba casi vacío.






4.- Looping Bike: un clásico... si te atreves. ¡Debe de marear bastante!




5.- Vías Verdes: me encantan las vías verdes y me ha gustado echar un rato mirando las vías verdes por comunidades. ¡Cuántos viajes pendientes!




6.- Turismo: había varios stands de CCAA mostrando al público su oferta de turismo activo. Sin duda una alternativa que cada vez está siendo más explotada. Por algo será.




7.- Charlas: desde presentaciones de productos hasta seguridad en la bicicleta. Para profesionales o para público general.






8.- Head: me encanta la estética de esta marca. ¿Conseguirán abrirse hueco en el mercado español?










9.- ¿Eagle o Di2? los dos gigantes de las transmisiones no podían faltar. He visto mucho GX Eagle (1x12 para todos) pero la Ultimate de BH montada con el cambio eléctrónico de Shimano. Tampoco he ido fijándome mucho, la verdad...






10.- ND Tuned: disculpad la foto, que es penosa. No conocía esta compañía que se especializa en mantenimiento y personalización de suspensiones. Os dejo su web.




11.- Tiendas: no podían faltar algunas tiendas del sector. En la foto Mammoth con un stand de muy buen tamaño y productos en oferta para la feria.




12.- Quiero un tandem: y un colega para salir con el tandem. Este de MSC me partió el cuello.




13.- De nuevo el cuello partido con esta Moots.




14.- Eléctricas de carretera. ¿y por qué no? Como muestra esta Bianchi.




15.- Rodillos: Bkool tenía un rincón muy bien preparado en el pabellón 12 donde probar sus rodillos. Tiene que tener su punto simular una etapa del Tour o picarte con colegas...






16.- Más Bianchi. Me parecen unas bicicletas preciosas.



17.- Mondraker: una marca patria de la que sentirse orgulloso. Su Podium, una referencia.




18.- BH, de toda la vida, Hermanos Beistegui. Evolucionando con los tiempos con productos tan actuales como la rígida Ultimate o la preciosa Lynx.




19.- MMR: aprovechando el tirón de la medalla de bronce de Carlos Coloma (ahora corriendo con  Mondraker) y con el gancho de contar con dos de los mejores ciclistas nacionales, David Valero y Pablo Rodriguez firmando autógrafos.








20.- Ciclocross: las bicis más bonitas son las de ciclocross, nos pongamos como nos pongamos.








21.- Trek... Pero faltaron muchos de los grandes. Eché de menos a Specialized, Giant, Scott,  Cannondale...











22.- BMC. Otra de mis marcas preferidas. Quiero esta Speedfox.




23.- Softails: bicis aparentemente rígidas pero con una pequeña concesión para ganar comodidad, como la BMC Teamelite, la Lapierre Prorace Sat o la Trek Procaliber, de la que no tengo foto porque no dejaba de estar rodeada de admiradores.







Esto es todo. ¿Volveré el año que viene? El paseo me ha gustado, pero no dejaría de hacer otro plan para ver Unibike. Tal vez cuando vuelvan las 26"...