¿Quiénes somos?


No somos los más rápidos, ni los más técnicos, ni los que mejor suben, ni los que mejor bajan, ni los que más kilómetros hacen, ni los que más pulsaciones alcanzan, ni los que mejores bicicletas tienen, ni los que más entrenan, ni los que mejor saltan, ni los que mejor derrapan, ni los que mejores caballitos hacen, ni los que mejor pasan por trialeras, ni los que mejor vadean ríos y arroyos, ni siquiera los que mejor se toman las cañas de después. Somos todo lo contrario, somos diferentes, somos perdedores.

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martes, 13 de diciembre de 2022

Nuestro primer "Dream Build" (por Jaime)

En esta ocasión Jaime nos obsequia con una entrada muy especial. El "montaje de ensueño" de la próxima bici de su hijo. Con vídeo y todo, naturalmente. Como suelo hacer, tras esta breve introducción me limito a compartir el texto escrito por él, para vuestro uso y disfrute. Gracias, Jaime, por compartirlo.

"Soy de la opinión que un niño debe tener una bici ajustada a su tamaño y a su peso. Aunque esto suponga ir pasando por todas las tallas de bicicleta y un cambio continuo durante los primeros años del pequeño, la bici debe estar adaptada al niño, y además, cuanto más ligera mejor. No vamos a tener un niño de 18 kg con una bicicleta de 12 kg. 

En base a esas premisas y viendo que a mi hijo su bicicleta de 16 pulgadas se iba a quedar pequeña más pronto que tarde, me puse a buscar por foros y páginas online de segunda mano. Quería algo ligero y con componentes "decentes". Pensando en lo primero, la primera idea fue buscar Woom o Frog, bicicletas muy conocidas, muy ligeras y de las que mi hijo ya tuvo una, la versión Woom 2 (14 pulgadas). Una pasada de bicicleta para iniciarse en el pedaleo. 

No me terminaban de convencer las formas de la Woom, me parecen más bonitas las bicicletas tipo "MTB", sin manillar tan oversize y tan altos. Y no me gusta nada el sistema de dirección que usan, no se ajusta bien jamás. 

En cuanto a las Frogs, aunque me gustaban, se iban de precio. Proseguí la búsqueda por las Orbea MX20 (en especial la "team", que tiene la horquilla de aluminio), pero había pocas y a un precio un poco alto para las prestaciones (cuadro de aluminio, componentes decentes pero las “económicas” con horquilla de acero). En la búsqueda surgió alguna Scott, pero también a un precio poco razonable. Prosiguiendo con la búsqueda, y tras ver algún vídeo en Youtube de marcas de bicis ligeras para niños, me puse a buscar esas marcas, que hasta entonces habían sido desconocidas para mí y encontré un enlace en Wallapop a una de la marca PYRO, en concreto la PYRO TWENTY LARGE. 

Según especificaciones unos 8 kg, sin suspensión, 8 velocidades, cuadro y horquilla de aluminio, componentes propios en teoría ligeros, casete en lugar de piñón... No tenía mala pinta, y el precio muy bueno de 95 euros (envío y seguro de Wallapop a parte por 30 euros más). Las especificaciones de fábrica las podéis encontrar en https://pyrobikes.de/products/twenty 

En la báscula, recién recibida la bici esta marcó 8.350 gramos con botellero y pata de cabra. Buen peso, pero mejorable. 



Pues tras recibir la bicicleta, correctamente embalada, y con la idea en la cabeza de “repintarla” al echarle un ojo por encima desechamos la idea. Aunque la bici se la notaba “usada” estaba muy bien así que bastaría con una limpieza y engrasado, eso sí, pieza a pieza. 

Una vez en casa toca buscar por el trastero y las cajas de piezas que se van guardando no se sabe bien para cuando, pero que hacen un “apaño”. Ahí el listado de cambios a realizar: 
  • Manillar: Sustituir su manillar de 50 cm de aluminio y 200 gr de peso por uno de aluminio ligero MASSI T6 Ultra de 52 cm y 150 gramos. 

  • Maneta de cambio: Sustituir puño giratorio Shimano de 8v por Shimano Altus RL-M315 de pulsador, 20 gramos más pesado pero a mi parecer mucho más cómodo. 
  • Puños: Sustituir puños de goma por espuma.
  • Tija: sustituir tija original de aluminio de 20 cm (14 útiles) y 235 gr de peso por una Elita One 27,5 x 350 mm de carbono y 150 gramos.
  • Cambio trasero: Sustituir Shimano Altus original de 8v por Shimano XTR RD-M952 con roldana inferior sobredimensionada.


  • Cableado: Sustituir fundas y cableado (cambio y frenos) por cables recubiertos de teflón (para conseguir mayor suavidad y deslizamiento por las fundas y que le sea más fácil frenar y cambiar, estamos hablando de un niño de 5 años, toda ayuda es bien recibida).
  • Tubelizado de ruedas: Tras desmontar las ruedas para su limpieza pude comprobar que las llantas venían preparadas para tubeless (grata sorpresa) e hice una prueba satisfactoria de tubelizar las cubiertas Schwalbe Black Jack 20x1,90 que trae de serie, así evitamos pinchazos y aligeramos todavía un poco más ganando unos 50 gramos por rueda.


  • Cierres de ruedas: Se cambian los originales por unos de aluminio ligero recuperados del trastero. 
  • El resto de componentes se mantienen los de serie de la bici (potencia de 60 mm, frenos Tektro, bielas de 32 dientes, cadena, cassette SRAM PG-850 8v 11-32, pedales y el sillín que venía con uno BTWIN pesado (275 gr) pero muy cómodo 
El resto, limpieza y más limpieza, eliminar toda la grasa y lubricante sobrante por todos sitios para luego engrasar en su justa medida a la hora de montar la bicicleta de nuevo. Todos estos cambios han conseguido montar una bici muy resultona, los frenos van suaves, al tener opciones de ajuste he podido acercar la maneta a los puños y con muy poco recorrido conseguir una frenada contundente y evitar roces de las zapatas en las llantas, las manos pequeñas no tendrán problema para frenar. El pulsador del cambio conjuntamente al desviador XTR es suave y no requiere una fuerza excesiva en el pulgar para cambiar. 


Visualmente, aunque no llega (a mi gusto) a poder compararse con una Orbea mx20 team actual, y que el color no ayuda como uno más llamativo, la bici ha quedado espectacular. Además el peso se ha reducido, ha dado en báscula unos impresionantes 7.575 gramos a falta de poner la pata de cabra y el botellero (150 gramos más). 


A continuación el vídeo del Dream Build de la bicicleta, espero que lo disfrutéis tanto como lo he disfrutado yo planificando y realizando el montaje."



lunes, 9 de mayo de 2022

Ciclismo en familia - Mi primera nocturna "chispas"

No nos engañemos. Si entendéis el título de esta entrada es porque tenéis una edad. Culpa vuestra por haber nacido tan pronto. 


Bromas aparte, hoy queremos hablar sobre una experiencia que debéis vivir si sois aficionados al ciclismo con niños: una ruta nocturna. Los Perdedores hemos hecho varias grupales y muchas individuales (quien más quien menos) y siempre lo hemos pasado muy, muy bien:


Porque por la noche (que a algunos les confunde), con la falta de visión, otros sentidos se agudizan. El campo huele distinto, las diferencias de temperatura (por ejemplo entre una vaguada y una zona asfaltada) se notan muchísimo, hay sonidos que no se escuchan durante el día. Puede ser, incluso, que veamos algún animal que no veamos durante el día. Y, especialmente, rodar es mucho más emocionante. Y esto tienen que vivirlo los niños porque si a los mayores nos engancha, los niños no daban crédito. Vivieron una aventura, como quien dice, a la vuelta de la esquina.

Sergio y yo tenemos focos que ofrecen ciertas garantías, pero para hacer a los pequeños partícipes les compramos unos focos en un bazar chino. No recomiendo esta compra, los tres focos se rompieron por el mismo sitio: por el carril que une el foco a su suporte de manillar. El primero en romper, el de Alicia, duró unos 200 metros solamente. Pudimos mantenerlos en su sitio con gomas elásticas pero, repito, no los compréis ni locos porque son una auténtica mierda. Además usan muchas pilas. Cada foco frontal usa 4 pìlas AAA. Los traseros, los rojos, dos pilas AAA. Las pilas no vienen incluidas.


Tampoco iluminan mucho, pero esto ya lo suponíamos. La idea, como digo, era hacerles partícipes de la experiencia al 100%. 
Salimos de casa sobre las 18:00. En esta época del año anochece sobre las 21:00. La idea era llegar hasta el parque de Polvoranca, cenar allí en un merendero, dejar que los niños jueguen hasta que cayera la noche y volver ya con oscuridad. 


Para acarrear la merendola Sergio llevaba una mochila a la espalda. Yo llevaba la bicicleta que he preparado para este tipo de salidas, con alforjas. Quería probar qué tal iba y reconozco que tengo que mirar la transmisión porque no va del todo fina.
 

Se puede llegar al Parque de Polvoranca por carril bici en unos 20 minutos a ritmo infantil pero preferimos aumentar un poco la distancia y llegar dando un rodeo. Así que tomamos camino del parque lineal del Butarque, continuamos por el parque de las presillas ya perteneciente a Alcorcón y giramos a la derecha para dirigirnos finalmente a Polvoranca por el carril bici de la Ronda Norte a la altura del barrio de La Poza del Agua. 


Hacía muy buena tarde y, será consecuencia de la pandemia, como decía Sergio, que estaba todo abarrotado de gente. Tal vez nos hemos dado cuenta a las bravas de que se está mejor en el campo (parque) que en el centro comercial. 


Cuando surgieron las primeras preguntas del tipo "¿Cuándo llegamos?" o las primeras afirmaciones del tipo "tengo hambre" hicimos una parada técnica para mantener alta la motivación y distraer la atención. Apenas 10 minutitos para escalar un par de veces una pirámide de cuerda


Y para que Sergio trasteara con la bici de Lourdes. A pesar de ser de su talla se extraña mucho de la anchura y altura del manillar, siendo una bici de rueda de 29", en comparación con su veterana Rockrider 8,2 de 26".


Llegamos a Polvoranca sobre las 19:30 y el aparcamiento estaba abarrotado. No habíamos llevado una manta para tirarla al suelo y tuvimos dudas de si encontraríamos un merendero libre, pero por suerte hay tantos que no tuvimos problemas y enseguida estuvimos acomodados en uno de ellos. Laura y yo nos acercamos al quiosco a por unos refrescos y unas cervezas y como veníamos con hambre nos pusimos a comer.


Bocatas, empanada, tortilla, ensalada de pasta, queso, morcilla... todo sabe mucho mejor al aire libre después de dar pedales. Eso es un hecho constatable aunque no haya, que no sé si los hay, estudios que lo demuestren.  

Los niños tardaron poco en saciarse y se fueron a jugar a unos columpios que había al lado de donde estábamos y los mayores nos quedamos pasando frío. La temperatura en el parque es dos o tres grados más baja que en las calles pepineras y eso se nota. A pesar de llevar mangas largas, estando parado se quedaba uno frío. 


Cuando el sol se había metido y ya había suficiente oscuridad decidimos ponernos en marcha. Pero en vez de volver directamente decidimos dar una vuelta al perímetro exterior del parque porque no habiendo farolas solo tendríamos nuestros focos para iluminarnos mientras que en la ciudad podríamos rodar por el carril bici relativamente bien iluminado.

Apenas serían un par de kilómetros, pero supieron a gloria. Nocturnidad 100%. La pista exterior es ancha y las  tres niñas rodaban en cabeza en paralelo (peligroso). 


Alargamos el momento de diversión lo máximo posible y finalmente salimos del parque con una sonrisa en la boca. Tomamos el carril bici y pusimos rumbo a casa. La adrenalina corría por las venas de las niñas que sin conocimiento se lanzaban cuesta abajo sin apenas ver y sin conocer el camino, lo que produjo una caída, por suerte sin consecuencias, al clavar Ali la rueda delantera en un banco de arena. 

Llegamos a casa en torno a las 23:00 tras recorrer unos 23 kilómetros.  


Y, como no, la foto final para recordar la aventura vivida por los siglos de los siglos. 


Como decía al principio, si salís en bici con niños pensad en preparar una ruta nocturna. Ya sabéis, un recorrido conocido y sencillo que las sorpresas se pueden presentar solas y por la noche se resuelven peor que por el día. Es una experiencia que no os defraudará a vosotros los adultos y mucho menos a los niños. Los nuestros se lo pasaron pipa y quieren repetir. Y Lourdes, que para ella también fue la primera ruta nocturna y acabó diciéndonos a Sergio y a mí que para cuando la próxima y que pensáramos en un recorrido diferente. Tendremos que planearlo, claro. ¿Quién se apunta?